viernes, 16 de diciembre de 2022

Bootstrapping


Comentario de texto impresionista. 

Así, a trazos gruesos, como en pinceladas, sin mucho detalle.


Un bootstrap es una tira en la parte trasera de las botas que sirve para eso, para tirar de ellas y poder calzártelas.
El bootstrapping es un término referido a la computación para indicar el arranque de la máquina. Es muy bonito entender cómo al encender el computador, éste prácticamente tiene una sola instrucción que ejecutar, la cual llama a otra y otra en un proceso iterativo que se encarga de ir poblando la memoria de sucesivas instrucciones adicionales de ejecución. El término se refiere a eso, a arrancar, tirar de la bota y para adentro.
En el argot se ha incorporado incluso con el término acortado a "boot". Y para reiniciar se habla de "reboot". Y para colmo, en español algunos acaban diciendo rebootar, rebotar. Que casualmente termina siendo lo mismo, curiosamente.
El mismo término también se refiere a aquellas startups que para crecer tiran de sí mismas, es decir, de lo que genera el negocio, y no de rondas de financiación externa. Un “auto-tirar” de sí mismas.

Esto que viene ahora no tiene mucho que ver, o lo tiene todo que ver, con la Encarnación.

La Cruz. Ese momento de la Encarnación a flor de piel.
El último momento en la Cruz.
Esa frase.

Dios mío, Dios mío, por qué me has abandonado.

Esa frase es el primer verso del Salmo 22. Para un hebreo, recitar el primer verso equivale a invocar el Salmo entero. Una costumbre arraigada.

Esa frase es un bootstrapping del salmo entero.

El salmo, vas y lo buscas y lo lees. No te lo voy a poner aquí.
Ese salmo dice muchas cosas. Ahí están el expolio, la burla, los huesos dislocados, la sed, la garganta seca como una teja, el tormento, han taladrado mis manos y mis pies, puedo contar todos mis huesos, se reparten mis ropas y echan a suertes mi túnica. Ahí está la crucifixión.

Pero lo principal que vengo a decir aquí hoy es que ese Salmo entero empieza diciendo
Dios mío, Dios mío, por qué me has abandonado,

custodia en su seno esto
Pues no desprecia ni desdeña
la miseria del mísero,
ni le oculta el rostro;
cuando a Él clama le escucha

y
acaba
finaliza
se agota 
diciendo nada menos que
Mi descendencia le servirá,
hablará del Señor a la generación venidera,
y proclamarán su justicia
al pueblo que ha de nacer: "Así lo hará el Señor".