martes, 24 de diciembre de 2013

Refugio





Belén-Sagrario, gruta, cavidad, Corazón de Dios.

Un refugio: El costado de Cristo, esa herida-Grito, esa grieta en su Corazón.

... Pero cuántos pobres desgraciados hemos podido arrancar a andar hacia esa llaga desde la cavidad gruta portal Corazón de Dios.



Muy Feliz y Santa Navidad

lunes, 23 de diciembre de 2013

Troyano




Como el hábil Ulises escondido en el caballo. 

Dios en un Niño en Belén. 

O un Niño en Belén en Dios. 

Porque a ver, troyano quién de quién, a ver, quién se ha dejado meter ese gol aquí, a ver, si no, de qué.
Todo un Dios jugando a los caballos de juguete dentro de un Niño, entrando como de estrangis en el mundo cósmico. 
Todo un Dios siendo a la vez Troya, dejando entrar por el Portal-Puerta de Belén al Hombre Niño que viene ya viene a tomar su Corazón.

viernes, 20 de diciembre de 2013

Tic Tac



Tic
Un rayo cósmico cruza la atmósfera y completa su decaimiento en la niebla del Antártico con un precioso bucle.

Los Arcángeles al completo se precipitan a velocidades incomprensibles hacia la Tierra.

Tac

Caín se hace cargo: "Pero qué es lo que he hecho"

Un tierno comulgante de unos 8 años hace una de las acciones de gracias mas perfectas de la historia con su corazón de 8 años de oro.


Tic

El buen ladrón mira de reojo a Dios y se le cruza un rayo luminoso que le parte la vida en dos: antes y
desde ahora para siempre.

Un hombre malo se angustia en la oscuridad y, recordando una antigua oración de su abuela, musita una incomprensible joya que echa a volar con un aroma incomparable.


Tac

El Padre Nuestro comienza a desarrollar las otras 6 peticiones restantes.

Las flores eucarísticas se abren imperceptiblemente y en el cosmos se advierte un delicioso crujido de pétalos.

Tic

La Estrella de Belén entra en su carril definitivo (se oye el clanc-clanc del cambio de raíles en el mundo electromagnético)

El Mar Rojo se abre en dos, plegando el espacio tiempo y formando un perfecto agujero de gusano, dejando  el paso franco hasta Belén.

Tac

Ignición.

Navidad.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Oceánica




San Mateo nos regala esta auténtica joya, delicada, densa como la estrella que la abre:
"Al ver la estrella, se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa, vieron al niño con María, su madre, y cayendo de rodillas lo adoraron; después, abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra."

¿Cabe más en menos? Es la historia, la vida de cada hombre. Es como una imagen fractal del Evangelio, pues ahí están: Dios Niño, la Fe, la Esperanza, la Caridad, la Madre, la Búsqueda, el Encuentro, la Entrega, el Cosmos.
Y la Alegría. Que no sólo es desbordante, ni incontenible, ni contagiosa.
Que ya sería.
Es que es Inmensa.
Ah esa inmensidad, magnitud propia y exclusiva de los abismos mismísimos de la Misericordia.

lunes, 16 de diciembre de 2013

Freaky software rhapsody



Telnet physical_instance
...
Login: God
Password:+
> Install universe
...
> Unzip Let_there_be files
... Let there be light
... ... Good
...
...
paradise-gsh> Create man and woman
...
paradise-gsh> So good
...
paradise-gsh> Corruption files in kernel
System coredump
...
Sending messages to kernel
Bad status of system memory
...
> Sending messenger to Her
Message accepted!
> Entering Redemptor...
Binary expansion... Universe overflow... Please switch to manual control
(Angels appear to shepherds, Holy Choirs in the Sky)
Success!
System restoration initiated...
Waiting instructions . . . . . . . .
>>

viernes, 13 de diciembre de 2013

Campos


"Y acampó entre nosotros"
Fórmula maravillosa en el Angelus (alternativa a la de "habitó entre nosotros"). Digo "acampó entre nosotros" y me imagino al Señor montando su tienda ya en el Portal. Como la Tienda del Encuentro en el desierto.
Recuerda al principio del Evangelio según San Juan, que es sobrecogedoramente cósmico. "Y el Verbo se hizo carne, y acampó entre nosotros". Eso tiene una connotación sutil en el resto de nosotros: me imagino saliendo de nuestras tiendas, entre curiosos y atraídos por ese Nuevo y Enigmático Habitante, que está plantando su tienda en ese preciso momento.
Y por eso mismo viene ligada una segunda connotación o imagen de ese "acampar". Que, nada más llegar, acaba de establecer un Campo, una relación especial entre cada uno de los hombres y el Polo origen. Entonces hay distancias y hay intensidades y hay fuerzas de atracción en todos y cada uno de los puntos del Campo.
Y en Belén se genera un campo que es mas magnético que los campos magnéticos, y es mas eléctrico que los campos eléctricos. La realidad ya no es un conjunto de cosas inconexas, un inventario de objetos y fenómenos.
De pronto.
La realidad es campal.
Y también es un campo donde poder trabajar.
Trabajando en los campos del Señor.
Y también es un campo donde poder jugar.
Jugando en los campos del Señor. 
Es épico, jugar en los campos del Señor.
Y también es un campo donde poder pasear.
Paseando por los campos del Señor.
Especialmente los Domingos, uno siente que se pasea por los campos del Señor.
Y poder acercarse. Y saludarle, hola que tal, esa de ahí es mi tienda, pásate cuando quieras pero
ven
cuanto
antes
mejor
gracias.
Y contemplaremos toda la potencia de la Gloria en tus ojos profundos de recién llegado con enigmáticas trazas de Creador de Campos.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Navidad. Fiesta.





De "Liturgia", José Luis Gutiérrez. (Rialp, p53)

"Y, del mismo modo, en su nivel más esencial, toda 'fiesta' significa la ruptura de la evolución ordinaria del tiempo, mediante la irrupción del 'dia originario'. La fiesta es, pues, el 'hoy' de un 'ayer' - y, en el caso cristiano, también de un 'mañana'-primordial."

lunes, 9 de diciembre de 2013

Pie Jesu



Bellísima pieza.

Aquí.

Y no sé qué es lo mejor. Si la pieza en sí, los versos de Péguy o este comentario de la autora del blog:


"Bellísima, y un requiem que no parece un requiem, tan poco tremebundo, tan blanco, tan lleno de paz y tan limpio como si hubiera sido compuesto para todos los santos inocentes, los nacidos y los que no llegaron a nacer (sobre todo en esta versión, sin divas ni gorgoritos, con esa mujer y ese niño en el banco de la iglesia que hacen que suene a la plegaria que es).

Y Péguy, claro. Todo el Misterio de los santos inocentes es impresionante: Los que rodean al Cordero con sus túnicas blancas, su promoción, dice, muertos en sustitución suya."

sábado, 7 de diciembre de 2013

Cuerpo místico for dummies




Los hombres, al descubrir que Uno de ellos está incrustado en el mismísimo corazón de Dios, se aferran a El como lapas, como mejillones de roca que se apretujan, apelotonándose todos en torno a su madero-balsa.
El indestructible pegamento que los une tiene una fórmula secreta: se llama Divina Misericordia.
Subproductos característicos de este fenómeno son:
- la Comunión de los Santos,
- el amor al prójimo
- y la (en principio) enigmática construcción del Padre Nuestro: "... Como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden..."

jueves, 5 de diciembre de 2013

Sorpresa



El plan es que todo sea silencioso. Así perdurará más.
Tras las cortinas, se nota el nerviosismo, como el de aquellos niños pequeños que, por la emoción, son capaces de salir en el momento más inoportuno.
Llamadas a la contención, a la tranquilidad, al silencio. La discreción es clave.
Entre bambalinas, algunos están subidos a escaleras, asomando un ojo por la abertura del gran telón. Otros, los más, en la base del telón, asomándose por donde pueden.
En un momento dado, el Padre pide máximo silencio, máxima quietud.
Silencio. Espera.
No se sabe de dónde, ni por qué, puede que por algún empujón desde atrás, puede que por algún lance por ganar la abertura del telón y ver algo más que los demás, el caso es que, en el momento más inoportuno, se produce la avalancha. Un río de gente irrumpe de pronto en el escenario. Las escaleras vuelan por los aires, los que había en ellas aparecen en tierra, patas arriba.
Han sido los pequeñuelos. No tienen remedio. Siempre igual, incapaces de aguantarse en silencio.
El zafarrancho es instantáneo. El efecto total es como el de varios truenos seguidos.
Luego, carcajadas generales y, llevados por el aire de fiesta, se ponen a cantar.
El Padre vuelve:
- ¡Pero qué...! ¿¡No había dicho que...!?
Acaban los himnos y todos regresan a las bambalinas, deprisa.

Y bastantes pastores, allá abajo, aseguran haber visto, al final del Gloria, cerrarse el cielo de la noche como si fuera una gran tela, con sus pliegues ondulantes.
El Padre, tras el telón y mirando a los causantes del desastre, se sonríe.
Todo ha salido bien.
Todo ha salido muy bien. Exactamente según lo planeado.
...
Y benditos por tanto todos esos villancicos cantados por niños o coros de mayores, por muy ensayados que estén.
Todos comparten, sin querer, ese aire granujilla, zascandil, de sorpresas clandestinas.
Son un rompimiento de gloria, una epifanía, la Luz rasgando el firmamento y entrando de lleno en el Cosmos.
Y siempre lo pillan desprevenido.

domingo, 1 de diciembre de 2013

El Valle de la Muerte y el sueño de Nabucodonosor



Estos días, justo antes de empezar el Adviento, se leía en Misa el Libro de Daniel.
En California existe un lugar llamado Racetrack Playa, en el norte de las Montañas Panamint, en el Parque Nacional del Valle de la Muerte.
Nabucodonosor tiene un sueño, que Daniel adivina y luego interpreta.
El Valle de la Muerte es un desierto inhóspito, una planicie donde hay unas pocas rocas, bien grandes, algunas de 300 kilos o más.
El sueño de Nabucodonosor trata de un gigante con la cabeza de oro, el pecho de plata, las piernas de hierro y los pies de una mezcla de hierro y barro.
Con esas rocas del Valle de la Muerte pasa algo extraño y nadie sabe por qué.
Una pequeña piedra se desprende, nadie sabe como ni por qué, y cae , impactando en los pies del gigante.
Las rocas del Valle de la Muerte se mueven, se mueven solas, incluso dejando un rastro muy claro.
El gigante, tras el impacto, se derrumba y es destruido. La piedra se convierte en una montaña masiva, tan masiva que cubre toda la tierra.
Los científicos investigan e investigan, pero nadie sabe cómo rayos se mueven esas piedras. Nadie las ha visto nunca moverse.
Daniel identifica gigante con reino y piedra desprendida con acción -en principio desapercibida- de Dios.
Qué posible imagen: La Encarnación, vista como una piedra desprendiéndose del seno de un reino.
El escenario del Valle de la Muerte es uno de mis preferidos entre los inhóspitos: planetario, inerte, solo materia y distancias, misterioso, donde... Pasan cosas enigmáticas. Pocas pero ocurren.
Un griego, Heródoto, ajeno a todo esto, cuenta en sus Libros de Historia el desmembramiento entre medos y persas, por la época de Nabucodonosor.
Continuo leyendo a Heródoto.
Continuo leyendo a Daniel.
Desde ahora todas mis ensoñaciones cósmico siderales, que me trasladan mentalmente a la quietud mineral de planetas remotos, tendrán el sabor inconfundible de la carne, de la Encarnación en la carne, que un día en los sueños de reyes pudo también aparecer en forma de piedra mineral inerte real material atómica electrostática entálpica entrópica termodinámica relativista cuántica.

jueves, 28 de noviembre de 2013

Meta, Cosmo

METACUENTO DE NAVIDAD

O también

COSMOCUENTO DE NAVIDAD

Aunque más exacto es

METACOSMOCUENTO DE NAVIDAD

Es un 27 de Noviembre. Falta menos de un mes para Navidad. El frío es intenso, y probablemente mañana nieve.  Mañana será el cumpleaños de Teresa y la emoción es indescriptible. Se masca la tensión, la ilusión en su estado más puro.
Estamos cenando, toda la familia.
María, con tus 11 años en fila india, nos cuentas que, en el colegio, estás escribiendo un Cuento de Navidad. Tienes algunos mimbres, y nos lo empiezas a contar.
Le has puesto un título muy sugerente. Las Navidades del Futuro. Va sobre una chica egipcia, que se llama Iris. Te encanta el nombre. Por eso lo has elegido. Su padre se llama Ramsés. El cuento se sitúa en nuestros días.
Como particularidad, has hecho que los egipcios vivan en pirámides. Sí, ya sabes que las pirámides eran tumbas en realidad, pero te ha parecido literario hacer que sus casas sean pirámides.
El caso es que tienes el planteamiento. Ramsés, el padre, resulta que es el mejor astronauta del mundo. Y recientemente, se ha descubierto que, viajando a velocidades muy por encima de lo normal, se puede viajar al futuro. Esto lo has sacado de una conversación apasionante que tuvimos el otro día sobre viajes en el tiempo –empezó mal la cosa-, y posibles viajes al futuro –mira, ahí se empezó a poner interesante-
Como Ramsés es el mejor astronauta del mundo, le han encargado que construya la nave, para que se monte y viaje al futuro. El problema es que las fechas en que tiene que hacer el viaje coinciden con las Navidades. Y Ramsés no quiere perderse una Navidad con su hija Iris.
Así que hasta ahora tienes el planteamiento, e incluso el problema, la tensión, el nudo. Pero nos dices que te falta el desarrollo, el desenlace, el “qué pasa ahora” y “cómo acaba”. Entonces nos pides ayuda literaria.
Y el planteamiento del cuento nos ha encantado. Así que, mientras cenamos, giramos en torno a él. Y, entonces, se nos ocurre que puedes hacer que Ramsés, efectivamente, construya la nave. Y que, con gran dolor de corazón, tenga que partir de viaje justo en Navidad.
Pero entonces, se equivoca de botón y le da a una inversión de los motores. Justo al revés. Y en lugar de viajar al futuro, resulta que viaja al pasado.
Y cuando sobrevuela Belén, que no está lejos de Egipto, se da cuenta de que está sucediendo el Nacimiento. Entonces baja, y aparca la nave. Y es un astronauta que, junto con los pastores, acude a adorar al Niño.
Y luego sube a la nave y se vuelve a casa, a su pirámide en Egipto, junto a Iris. Y le cuenta todo y realmente todo ha merecido la pena, y han sido las mejores Navidades de sus vidas.
Y te brillan mucho los ojos, María. Hay un fulgor precioso en tus 11 años en fila india, y ya tienes ganas de escribir el cuento.
Y no sé si ese brillo en tus ojos es porque una equivocación de botón te puede arreglar un cuento e incluso la vida, o si es porque te has imaginado a Ramsés asomando la cara por la escotilla de su nave justo cuando sobrevuela el Portal, o al pensar en el astronauta acercándose al pesebre, así, vestido de astronauta y llevando una oveja, o al recrear el momento cuando vuelve y le cuenta la fabulosa historia a su hija. O todo junto.
Y a mí me encanta. Me encanta que el “mejor astronauta del mundo” resulte ser egipcio. Probablemente lo que más me gusta es imaginarme a un egipcio llamado Ramsés, como uno de los Faraones, sobrevolando en una nave espacial el Portal de Belén en riguroso directo, y asomándose por la escotilla para ver bien. Todo un avanzado Egipto acudiendo a adorar al Portal.
Y por ahora me ahorro la explicación de que, en realidad, ni haría falta el truco del botón equivocado ni inversión de motores ni ochocuartos. Que el Misterio de Belén ya está ubicado en la Eternidad, y por tanto está siempre sucediendo en paralelo y a la vez que el Tiempo todo el tiempo, y que no hacen falta naves ni gaitas.
Y ahora es a mí cuando se me nota un fulgor en los ojos. Y, cuidadosamente,  cojo esa explicación y me la guardo para tus Navidades del Futuro.
(Efectivamente, al día siguiente, todo amanece blanco terso, con esos diamantes que tiene la nieve recién caída al amanecer, y que brillan como tus ojos ayer, como los de Teresa, como sus ojos a punto de cumplir.)