Uno de los mejores momentos del año consistía en ayudar a escribir la carta de las niñas pequeñas, repletas de inocencia.
Lo más importante era la presentación.
A SS.MM. los Reyes Magos de Oriente. (Y, cosas de las que uno se acuerda, aquí aprovechaba para mencionar esa norma de que los acrónimos de dos palabras en plural repiten las iniciales: Sus Majestades SS.MM., EE.UU., JJ.OO.)
Queridos Reyes Magos:
Este año...
Y aquí venía la magia.
Se paraban y me miraban. Entonces yo, con un aire ligeramente circunspecto, reflexionaba unos segundos, balanceando y sopesando.Tampoco prolongaba demasiado ese momento, habría acabado notándose la artificialidad. Pero sí quedaba un pequeño momento suspendido, una súbita parada del mundo y de los vuelos de los pájaros.
Y entonces continuaba dictando, con una expresión de convencido absoluto, enfatizando el "muy": "Este año me he portado muy bien". Y les miraba a los ojos, sosteniendo su mirada antes de que se lanzaran a escribirlo, y añadía para ellas: "Porque es verdad, te has portado francamente bien".
Entonces el brillo de su mirada resultaba indescriptible, el relámpago de alegría que cruzaba la habitación iba cargado de energía de otro mundo, y uno no sabía distinguir si la alegría era por el balance en sí, la sentencia del juicio, digamos, o por las estupendas previsiones que se abrían de cara al Día de Reyes.
Se notaba esa alegría en cómo ponían el labio inferior, en cómo se lanzaban entonces a escribirlo. Y así, sin que pudiera verles claramente la expresión mientras trazaban las palabras con la cara pegada al papel, puedo decir que notaba un aura de puro gozo que duraba unos segundos.
Entonces me ponía un poco elegíaco y me metía en reflexiones. De que más me vale acogerme a la Misericordia que al Juicio. Esas cosas.
Porque siempre sospeché que, en el fondo, esa alegría infantil surgía de una fuente más sencilla y más honda. Que poco tenía que ver con el balance en sí o con el premio.
La alegría de contar con que tu padre es tu aliado, que está de tu parte. Del todo.
Y luego ya venían las listas de juguetes.
Y unos dibujos preciosos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario