viernes, 21 de diciembre de 2012

Todos los niños del mundo alguna vez



Todos los niños del mundo alguna vez deberían poder:
- Cruzar un puente de madera.
- Comer castañas asadas y chocolate.
- Navegar por un riachuelo del bosque en una balsa construida por ellos mismos.
- Pasar noche en una borda llena de paja.
- Subir, en esa misma borda, a la ganbara, a través de una trampilla y escalera de palo y cuerda.
- Calentarse a la lumbre de una pequeña hoguera nocturna.
- Entrar en una cueva.
- Cruzar riachuelos con patos en los remansos.
- Contemplar una jarra de barro, un vaso de agua y un trozo de pan a la luz natural.
- Contemplar, con el mismo asombro, una tinaja de aceite y un recipiente de leche.
- Tomar un cordero entre los brazos.
- Comprobar cómo un cántaro de barro se va ruborizando según se vierte dentro el agua fría.
- Entrar en una cuadra.
- Entender la palabra pesebre.
Pesebre.
Que no es una cuna.
Y hacerse cargo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario