Que si un átomo fuera del tamaño de una manzana, entonces a esa escala una manzana seria del tamaño de la Tierra.
Y que si un átomo fuera aún más grande, si fuera del tamaño de un balón de baloncesto, daría la sensación de ser una burbuja completamente vacía, transparente, pues a esa escala no sólo serían invisibles los electrones, sino que tampoco sería posible ver siquiera el núcleo.
¿Qué se esconde en esa sucesión de vértigos de nadas tras nadas tras nadas?
¿Qué es esa niebla fantasmagórica del hombre donde nunca se llega a tocar nada en firme sino que todo es acumulación de polvo en la lejanía, y que cuando nos acercamos siempre se desvanece, siempre dejándonos en medio de un claro, en medio de esa misma niebla que parece burlarse, que una vez más se nos vuelve inaprensible?
Y que si un átomo fuera aún más grande, si fuera del tamaño de un balón de baloncesto, daría la sensación de ser una burbuja completamente vacía, transparente, pues a esa escala no sólo serían invisibles los electrones, sino que tampoco sería posible ver siquiera el núcleo.
¿Qué se esconde en esa sucesión de vértigos de nadas tras nadas tras nadas?
¿Qué es esa niebla fantasmagórica del hombre donde nunca se llega a tocar nada en firme sino que todo es acumulación de polvo en la lejanía, y que cuando nos acercamos siempre se desvanece, siempre dejándonos en medio de un claro, en medio de esa misma niebla que parece burlarse, que una vez más se nos vuelve inaprensible?
Cada vez que rascamos la superficie del hombre, y escrutamos bajo su piel, y entramos en su mente, y en sus pensamientos, y en sus construcciones, y en sus organizaciones, y en sus ciudades, y en sus maquinaciones y políticas, y aun en sus más altos ideales, nos encontramos siempre en medio del claro de la niebla, en medio de un vacío, nunca se toca nada, nunca se llega a sujetar firmemente nada de nada de nada.
Y, sin embargo, qué Dios, qué potencia tan... sideral, incluso en lo material, en la... carne, que llega y, como si dijéramos, une todos esos puntos de esa niebla informe e infame, une todos los puntos con la facilidad con la que se resuelve un pasatiempo, casa todas las interpolaciones y, digámoslo, llena la carne, le da una unidad y un hálito para la Eternidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario