miércoles, 9 de diciembre de 2009

Física



La Física es muy enrevesada y hay que hablar pomposamente del “continuo”, del “espacio-tiempo”, etc. Los físicos hablan de “agujeros de gusano en el continuo”, de “pliegues” y “repliegues” del espacio-tiempo, para hablar de viajes en el futuro, y de regresos al pasado, y de lo instantáneo, y de algunas cosas más.
En realidad, circunloquios para referirse al hecho de que, en Navidad, el Niño nació en el tiempo en Belén, pero entró desde la Eternidad.
Y en la Eternidad siempre está naciendo. Está naciendo todavía.
Es como si la eternidad fuera el aire libre y el tiempo el agua. Nosotros vivimos sumergidos en el tiempo, bajo el agua. El Señor, en la Eternidad (en el aire libre), está naciendo en todo momento. Y cruzando, rompiendo la tensa superficie del agua, hacia el tiempo. Nosotros, en el tiempo, en el agua, vemos una imagen distorsionada y deformada, y nos parece que aquello pasó una vez.
Porque, además de la distorsión, está la marea que sube y baja, las corrientes marinas que nos arrastran… Pero en realidad está pasando.
Y en Navidad, se nos concede una pequeña escapada. En Navidad se nos concede salir de la superficie siquiera un segundo,  como pequeños peces voladores que saltan, y son capaces de echar una mirada boqueante en el resplandeciente aire, y percibir la Navidad en la eternidad.
Claro, este hecho de la eternidad entrando en lo finito provocó en la cacharrería de átomos, energías y velocidades del Universo tal retorcijón del espacio y del tiempo, que todo ha quedado organizado en torno a ese punto de origen. Como una bola arrugada de papel.
O sea, que todo estaba organizado desde el principio. En torno al punto de origen, quiero decir: en torno a la Navidad en el Portal de Belén.
- ¿Pero cómo que es el punto de origen? ¿Y qué hay del Big Bang? ¿Acaso no sucedió eso al principio?
- No, hombre. Al quedar todo el Universo replegado en torno a la Navidad, el Big Bang es una especie de anécdota en el ángulo superior derecho del Portal de Belén. Como un fuego artificial, algo bonito, pero nada esencial en absoluto. Y como coexiste con Belén, aparece siempre en plena explosión. Sí, ahí, arriba a la derecha.
Por eso la gente lo confunde con una estrella. Se le conoce como la Estrella de Belén, pero en realidad es el Big Bang, que en ese momento está sucediendo, pero como en un segundo plano, como en “segunda división”. En otro pliegue que asoma por ahí.
- Que no, que en todo caso aquello fue el Cometa Halley, que pasa cada setenta y tantos años cerca de la Tierra.
- Sí, eso dice algún enterado, pero ni Halley ni nada. El Big Bang en directo.
- Ya, ¿y esa cola que arrastra?
- Exactamente. Esa cola está provocada por el roce de la Eternidad con el mundo físico. Es la acumulación de movimiento en la dimensión tiempo. Es el Big Bang en directo, visto desde Belén.
Con efecto Doppler.

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